Liceo Abate Molina celebró 199 años honrando el legado que ha marcado la historia de Talca
La conmemoración comenzó con un homenaje al obispo José Ignacio Cienfuegos en la Catedral de Talca y continuó con una emotiva ceremonia que reunió historia, excelencia académica, participación estudiantil, expresiones artísticas y reconocimientos a quienes han dedicado parte importante de sus vidas a la institución.
Con la mirada puesta en su próximo bicentenario, el Liceo Abate Molina de Talca conmemoró 199 años de historia educativa, reafirmando el legado de una institución que ha formado a numerosas generaciones y que continúa siendo un referente académico, cultural y patrimonial para la ciudad, la Región del Maule y el país.
La jornada comenzó durante la mañana en la Catedral de Talca, donde una delegación del establecimiento realizó una entrega floral en la bóveda del obispo José Ignacio Cienfuegos, una de las figuras fundamentales en la creación del entonces Instituto Literario de Talca.
Sacerdote estrechamente vinculado a la ciudad, Cienfuegos tuvo una destacada participación en los inicios de la República. Colaboró con la causa independentista, integró en 1813 la Junta de Educación encargada de estudiar la creación del Instituto Nacional y desarrolló una extensa trayectoria religiosa, política y de servicio público. En 1827 impulsó la fundación del Instituto Literario de Talca, haciendo realidad el deseo del abate Juan Ignacio Molina de destinar sus bienes al fomento de la enseñanza pública.
Más que recordar solamente a un personaje histórico, el homenaje permitió reconocer la vigencia de los principios que orientaron su obra: comprender la educación como un bien público, abrir oportunidades por medio del conocimiento y perseverar frente a las dificultades para construir una sociedad mejor.
Ese espíritu continúa presente en el Liceo Abate Molina. Se expresa en el esfuerzo de sus estudiantes, en la vocación de sus docentes y asistentes de la educación, en el desarrollo de las artes, en la participación de las nuevas generaciones y en el compromiso de una comunidad que, a casi dos siglos de su fundación, continúa entendiendo la educación como una herramienta de transformación.
Un viaje por 199 años de historia
Posteriormente, la comunidad se trasladó hasta el teatro del establecimiento, donde se desarrolló la ceremonia oficial del aniversario, realizada el viernes 24 de julio a las 11:00 horas.
La actividad contó con la participación de representantes del ámbito educacional y municipal, integrantes del equipo directivo, docentes, asistentes de la educación, padres, madres, apoderados, exintegrantes de la institución y estudiantes de los distintos niveles educativos.
Desde su apertura, la ceremonia fue presentada como un viaje a través de la historia, de la universalidad y de los miles de corazones que han formado parte del establecimiento. El relato trasladó simbólicamente a los presentes hasta 1827, año en que, en medio de importantes transformaciones políticas y sociales en Chile y el mundo, comenzó a materializarse en Talca el sueño de crear una institución dedicada al conocimiento y a la formación de nuevas generaciones.
Luego de la interpretación del Himno Nacional, la directora del establecimiento, Raquel Ramírez Shepherd, primera mujer en asumir la dirección del histórico liceo, entregó un mensaje a la comunidad en torno al significado de este aniversario y al desafío que representa avanzar hacia la conmemoración de los 200 años.
La música también tuvo un papel central. El Coro Rapsodia, dirigido por la profesora Ximena Ojeda, acompañó este recorrido histórico con una presentación que reflejó el talento, la sensibilidad y la tradición artística que han caracterizado al Liceo Abate Molina a lo largo de su trayectoria.
Reconocimiento al esfuerzo y a la identidad liceana
La ceremonia continuó con el reconocimiento a las y los estudiantes que durante 2025 alcanzaron la máxima calificación académica. La comunidad destacó su esfuerzo, perseverancia y responsabilidad, así como el acompañamiento de sus familias y de quienes han sido parte de su proceso formativo.
Uno de los momentos especiales del aniversario fue la premiación de la primera versión del concurso “¿Quién sabe más del Abate?”, iniciativa desarrollada para fortalecer el conocimiento de la historia institucional y promover el sentido de pertenencia y el cariño por el liceo.
El certamen contó con la participación de estudiantes de enseñanza básica y media, quienes fueron distinguidos en diferentes lugares y menciones honrosas. Más allá de los resultados, esta primera experiencia permitió que las nuevas generaciones se acercaran a los acontecimientos, personajes y valores que han dado forma a la identidad del establecimiento.
La voz del estudiantado también estuvo presente a través del mensaje del presidente del Centro General de Alumnos, cuya intervención representó a quienes hoy recorren las salas y pasillos del liceo y que serán responsables de proyectar su legado hacia el futuro.
El patrimonio humano del Liceo Abate Molina
Uno de los pasajes más emotivos de la ceremonia estuvo dedicado a quienes entregaron parte importante de sus vidas a la educación.
Bajo la premisa de que la historia no está formada únicamente por fechas y documentos, sino también por las personas, los encuentros cotidianos y las experiencias compartidas, se reconoció a docentes que culminaron su trayectoria en el establecimiento durante 2026.
Recibieron el cariño de la comunidad la profesora de Historia Liliana Garrido Vásquez y el profesor de Estado en Inglés César López Moreno, quien además fue director del Liceo Abate Molina durante dos periodos consecutivos. A ellos se sumaron los profesores Juan Enrique Castro Cancino, Patricia Elizabeth Tobar Vega y Carlos Alegría, quienes dejaron una profunda huella a través de su trabajo y compromiso con la formación de sus estudiantes.
La dimensión cultural del establecimiento volvió a hacerse presente con la actuación de un grupo de cámara de la Orquesta del Liceo Abate Molina, dirigido por el profesor Jaime Aravena. La presentación permitió recordar que por esta institución han pasado destacados exponentes de la literatura, la dramaturgia, la música y las artes visuales, y que ese legado continúa vivo en las actuales generaciones.
También se reconoció a los docentes que durante el verano de 2026 trabajaron de manera comprometida en el desarrollo del proyecto institucional del Anexo de Educación Básica. Su labor, muchas veces realizada silenciosamente y fuera de las actividades habituales, fue valorada como una expresión del mismo espíritu altruista y de servicio que inspiró a los fundadores del liceo.
Una vida dedicada a educar
La ceremonia alcanzó uno de sus momentos más significativos con el reconocimiento a dos educadoras cuya trayectoria está profundamente vinculada al establecimiento.
La profesora de Historia María Paulina Barrientos Campos fue distinguida por sus 40 años de servicio y compromiso con la institución. Posteriormente, se rindió homenaje a la directora Raquel Ramírez Shepherd, profesora de Estado en Inglés, por sus 50 años de trabajo al servicio de la comunidad educativa.
Cinco décadas recorriendo salas y pasillos, acompañando procesos formativos y procurando que cada estudiante recibiera la mejor educación posible fueron reconocidas con emoción por quienes han compartido con ella parte de este camino.
La conmemoración finalizó con la interpretación solemne del Himno del Liceo Abate Molina, cerrando un recorrido por las personas, acontecimientos y valores que han construido la identidad del establecimiento.
En el cierre se recordó una de las enseñanzas del exrector Enrique Molina Garmendia: “la primera regla de la educación es educar amando”, principio que resume la vocación y entrega de quienes han permitido que esta institución avance hacia sus dos siglos de existencia.
Fundado en 1827 bajo el nombre de Instituto Literario de Talca, el Liceo Abate Molina es uno de los establecimientos educacionales públicos más antiguos de Chile. Durante casi dos siglos ha formado a numerosas generaciones, consolidándose como un referente histórico, académico y cultural de la Región del Maule.
A un año de su bicentenario, la comunidad liceana no solo celebró el tiempo transcurrido. También renovó el compromiso de continuar construyendo una educación pública inspirada en el conocimiento, la cultura, la excelencia y el servicio a los demás.
Son 199 años de historia viva; de docentes que han educado con vocación, de estudiantes que han transformado sus sueños en proyectos y de generaciones que continúan llevando con orgullo el espíritu del Liceo Abate Molina.









